Alice Cooper desnuda al monstruo en el London Palladium: la noche íntima de ‘Devil On My Shoulder’

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Ut elit tellus, luctus nec ullamcorper mattis, pulvinar dapibus leo.

Facebook
X
WhatsApp
Telegram

Escuchar la noticia

Hay noches en las que el maquillaje se corre y aparece la persona. En el London Palladium, uno de los teatros más famosos de la capital británica, Alice Cooper se sentó frente a su público sin guillotinas, sin boas constrictor y sin camisas de fuerza, para hacer lo más difícil que un monstruo del rock puede hacer: hablar de sí mismo. El motivo era la gira de presentación de Devil On My Shoulder, su autobiografía definitiva, publicada el 8 de octubre de 2026 por Ebury Spotlight. La velada la condujo Arthur Brown —el delirante creador de Fire—, que ofició de anfitrión con su estilo inconfundible, aunque esta vez, afortunadamente, dejó lejos de las cortinas de terciopelo rojo su famoso casco en llamas.

La frase que mejor resume la noche la dijo el propio Cooper, y podría ser el epitafio de toda su carrera: “Amo interpretarlo porque no tengo que ser él”. Él es Vincent Damon Furnier, hijo de pastor, cristiano devoto, abstemio desde hace más de cuarenta años y casado desde 1976 con Sheryl Goddard. Él —el otro— es Alice Cooper, el villano teatral que amenazó la fibra moral del mundo occidental, el padrino del shock rock que paseó serpientes, guillotinas y muñecas decapitadas por los escenarios del planeta. Llevan cincuenta y ocho años conviviendo en el mismo cuerpo, y el libro es, por fin, el intento honesto de separarlos.

Devil On My Shoulder no es una autobiografía cualquiera: son 445 páginas en tapa dura (25 libras) en las que Cooper promete “rastrear la ‘evilution’ de Alice y cómo por fin lo domé”. Después de más de treinta discos y seis décadas de historias, mitos y leyendas desmesuradas, el músico sintió que era hora de separar la realidad del mito. “Viví mi vida con un ángel en un hombro y el diablo en el otro. Bienvenidos a mi pesadilla”, dice en el libro. Y entre anécdota y anécdota desfilan Salvador Dalí, Bob Hope, John Lennon, Groucho Marx, Vincent Price, Frank Sinatra, Errol Flynn, Bette Davis, Jimi Hendrix, Gerald Ford, Andy Warhol y Tiger Woods, como contó en el sitio oficial de Alice Cooper al anunciar la obra.

Alice Cooper en vivo con su muñeca

Espadas, gallinas y el Coronel Sanders

Sobre el escenario del Palladium, Cooper estuvo en plena forma: las historias salían una tras otra, a borbotones. Él mismo admite que algunas de sus anécdotas están tan bordadas y pulidas que ya no se parecen a la realidad, pero el libro —asegura— es el recuento más honesto y factual de su vida. “¿Quién recuerda lo que dijo hace cuarenta años?”, bromeó, y tiene razón: con la vida que llevó, el material fascinante sobra.

Contó que empuñó en escena una espada que perteneció a Errol Flynn y que basó su maquillaje en Bette Davis en What Ever Happened to Baby Jane?. Recordó los días en que la banda Alice Cooper abría para The Yardbirds y la guitarra de Jeff Beck les dejaba la mandíbula por el suelo, hasta convertirse en headliners de arenas en todo el mundo. Y revivió el festival de la paz que marcó un punto de inflexión: “había muchos Peter Panes pero ningún Capitán Garfio”, dijo del cartel. Fue en ese ambiente incendiario donde ocurrió el infame incidente de la gallina —la reseña de The Times aclara, para tranquilidad de todos: la gallina no sufrió daño— y donde nació la leyenda de los chicos malos del rock and roll. Poco después, un encuentro con el mismísimo Coronel Sanders le inspiró una de sus frases más citadas: “Este tipo mata seis mil millones de pollos, yo mato uno, ¿y yo soy el villano?”.

El show estuvo sembrado de ese ingenio: historias de Keith Moon —incluida una desopilante en la que el baterista de The Who compartió elenco con Cooper en una película de Mae West—, el relato conmovedor de su encuentro con Elvis Presley (“su vida era una prisión”) y el repaso honesto por su caída y recuperación del alcohol y las drogas del rock de los setenta. Pero también hubo espacio para lo íntimo: la relación con sus padres, su fe cristiana, su determinación de hacer de la música su carrera desde el primer día —cuando era estrella de atletismo en la secundaria— y la formación de The Earwigs, su pastiche beatle adolescente que fue la semilla de todo.

“Diseñé a Alice para que fuera mi estrella de rock favorita”, confesó, “Alice es un personaje separado y una herramienta”. Y sin embargo, tras casi seis décadas, las líneas se difuminan: el mismo hombre que organiza partidos de golf con su guitarrista Tommy Henriksen antes y después del show se transforma en esa figura en cuanto caen las luces. En un momento conmovedor de la noche, subió al escenario a su esposa y a su hija, y la distancia entre el villano legendario y el hombre de familia quedó cristalina.

Video oficial: AliceCooperVEVO

El hombre detrás del monstruo

Nacido Vincent Damon Furnier el 4 de febrero de 1948 en Detroit y criado en Phoenix, el hijo del predicador se convirtió legalmente en Alice Cooper cuando el personaje devoró al hombre. Fue pionero del shock rock: antes que nadie entendió que un concierto podía ser teatro del Grand Guignol, con ahorcamientos simulados, sillas eléctricas y bebés decapitados. “School’s Out”, “No More Mr. Nice Guy”, “Poison”, “Feed My Frankenstein” y “Welcome to My Nightmare” son himnos que cruzaron generaciones. Entró al Rock and Roll Hall of Fame, fundó los Hollywood Vampires junto a Johnny Depp y Joe Perry, y a los 78 años sigue tocando cientos de shows al año por todo el mundo: “un delincuente senil en toda regla”, como él mismo se define con orgullo, mientras Vincent —reformado— lo observa desde el otro hombro.

Alice Cooper con camisa de fuerza en vivo

Ocho noches íntimas por el Reino Unido

La del Palladium fue una de las ocho fechas de la gira británica de presentación del libro, que recorre Cardiff, Cambridge, Londres, Brighton, Manchester, Stockton, Glasgow y Wolverhampton durante octubre de 2026, según el anuncio original de la gira. Cada velada tiene el mismo formato íntimo: Cooper en conversación con un moderador invitado especial y luego preguntas del público, una rara oportunidad de ver al hombre detrás del maquillaje. Cada entrada incluía un ejemplar del libro. En Brighton Dome, por ejemplo, la cita fue presentada como la ocasión de alzar por fin el telón sobre una de las vidas más grandes de la música.

El libro es una lectura fascinante y el show, una velada reveladora: el hombre tras la máscara, expuesto en vida plena y vibrante. Cuando Cooper dice “nunca perdí el amor por el rock and roll”, se le cree. Uno de los personajes más grandes y mejores de la música: solo queda inclinarse ante su presencia.

WOX TV, woxtv.net

Nota de la redacción: Todas las noticias publicadas en Wox Tv son rigurosamente investigadas, redactadas y publicadas en exclusiva por el equipo periodístico de WOX NEWS.

Contenido relacionado

Scroll to Top
RumbleDailymotionPolítica de Privacidad