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ALISSA WHITE-GLUZ ADMITE QUE ESTÁ “ATERRORIZADA” POR LA MUERTE Y QUE NO CREE EN OTRA VIDA
Sin filtros, sin poses y con una honestidad que desarmó a su entrevistador. Alissa White-Gluz, ex vocalista de Arch Enemy y actual cantante de DragonForce y Blue Medusa, abrió su corazón en una entrevista reciente y confesó cuál es el miedo que la acompaña desde siempre: la muerte. No le teme a los escenarios, ni a las giras, ni a reinventarse. Le teme a que todo termine.
La conversación tuvo lugar en The Downbeat Podcast, el programa que conduce el baterista de Stray From The Path, Craig Reynolds. Cuando le preguntaron si había algo que la asustara, Alissa no dudó ni un segundo.
“La muerte. Estoy aterrorizada por la muerte.”
La cantante explicó que su miedo tiene nombre: tanatofobia, el temor persistente e intenso a la muerte y al proceso de morir. Y lejos de esconderse detrás de una frase hecha, desarrolló su pensamiento con una claridad que explica por qué sus palabras resonaron tanto entre los fanáticos.
EL MIEDO A DEJAR DE EXISTIR
Para Alissa, el terror no viene de un dolor imaginado ni de una imagen oscura. Viene de algo mucho más simple y más humano: no querer dejar de hacer lo que ama. Contó que le encanta aprender cosas nuevas, conocer gente, vivir experiencias, y que la idea de que todo eso se detenga algún día la entristece profundamente.
También habló de lo desconocido. Nadie sabe realmente qué se siente al morir, y esa incertidumbre alimenta su miedo. Dijo que espera que el cerebro funcione de tal manera que libere endorfinas justo antes del final, generando una sensación de euforia que haga el paso más llevadero. Lo comparó con ese momento en que uno se está quedando dormido, exhausto, y llega una sensación placentera de entrega. Ojalá, dijo, que sea así.
Esa imagen —la muerte como un quedarse dormido en paz— no es casual. Es la esperanza de alguien que no cree que haya nada después, y que por eso mismo desea que el final sea sereno.

“NO, LAMENTABLEMENTE NO CREO”
Cuando Reynolds le preguntó si creía en algo después de la muerte, la respuesta fue igual de directa: no. Alissa dijo que desearía creer, porque si creyera en algo sería más llevadero pensar que simplemente se pasa a otra fase. Pero, en su visión, nada de eso tiene sentido.
La cantante explicó su mirada con una imagen poderosa: para ella, somos un cuerpo funcional de sangre y carne, impulsos eléctricos y terminaciones nerviosas. Todo lo que nos hace ser quienes somos —la personalidad, las emociones, la manera de experimentar el mundo— depende de que esa masa física de tejido siga funcionando como corresponde. Y si se detiene, todo eso se va con ella.
Lejos de sonar fría, esa visión explica la segunda parte de su filosofía: precisamente porque cree que esta vida es la única que tenemos, cada instante cuenta. Los animales, dijo, son increíbles, y por eso los respeta tanto. Y las personas también. Todo lo que somos ocurre aquí, ahora, mientras el cuerpo funciona. Esa convicción, más que deprimirla, la empuja a vivir con intensidad.
UNA POSTURA QUE VIENE DE AÑOS
Lo que Alissa contó en The Downbeat Podcast no es una idea nueva en ella. Ya en 2017, en plena promoción del disco “Will To Power” de Arch Enemy, había hablado del mismo tema con la misma franqueza. En aquella entrevista explicó que pensaba mucho en la vida y la muerte, que el terror a morir era una de las razones de su veganismo —no querer imponerle la muerte a ningún otro ser— y que no podía procesar el concepto de la muerte porque es totalmente atea: en su cabeza, no hay nada después de la vida.
En ese momento definió su propia “voluntad de poder”: vivir una vida positiva y difundir positividad tanto como pudiera, a otras personas y a otros seres vivos, con la esperanza de que con la audiencia que le da su voz pudiera hacer algo bueno en el mundo. Contó que todos los días recibe mensajes de fanáticos que le dicen que una canción suya les salvó la vida, y que eso la inspira a seguir adelante.
Vista en perspectiva, la entrevista de 2026 no es un cambio de opinión: es la misma mujer, nueve años después, diciendo lo mismo con la misma honestidad. La diferencia es que ahora lo dice desde otro lugar de su carrera, después de haber cerrado un capítulo enorme y haber empezado dos nuevos.

UNA CARRERA EN PLENA REINVENCIÓN
Alissa lideró Arch Enemy durante más de una década, una etapa que incluyó cuatro discos de estudio —“War Eternal”, “Will To Power”, “Deceivers” y “Blood Dynasty”— y giras por todo el mundo que la consolidaron como una de las vocalistas más reconocibles del metal moderno. Su salida de la banda marcó el fin de una era, pero no el fin de su camino.
En lugar de alejarse de la música, se lanzó de lleno a dos proyectos nuevos. Hoy es la vocalista de DragonForce junto a Alessio Garavello, con un décimo álbum homónimo de la banda programado para el 19 de marzo de 2027 a través de Napalm Records. Y además lidera Blue Medusa, otro proyecto que le da un espacio distinto fuera del power metal.
Esa agenda cargada le da un contexto especial a sus palabras sobre la muerte. Alguien que tiene tanto por hacer —un disco por lanzar, dos bandas por llevar adelante, escenarios por conquistar— tiene razones de sobra para no querer que nada se detenga. Su miedo no es abstracto: es el miedo de una artista en plena actividad, con la agenda llena y la voz en su mejor momento.
POR QUÉ IMPORTA LO QUE DIJO
En un género donde las letras hablan constantemente de muerte, oscuridad y más allá, que una de sus voces más importantes hable del tema sin metáforas ni personajes es un gesto inusual. Alissa no habló como la cantante de una banda de death metal melódico: habló como una persona que piensa, siente y tiene miedo, como cualquiera.
Y ahí está la fuerza de su mensaje. No buscó consolar a nadie ni dar una lección. Simplemente contó la verdad: le tiene miedo a la muerte, no cree que haya nada después, y por eso mismo quiere exprimir cada día. Para sus fanáticos, que la siguen desde los tiempos de The Agonist y la acompañaron por Arch Enemy hasta sus proyectos actuales, esa honestidad es parte de lo que la hace única.
Al final, la confesión de Alissa White-Gluz no es una nota triste. Es la declaración de alguien que ama tanto la vida que la idea de perderla le duele. Y que, precisamente por eso, decidió vivirla a fondo: cantando, aprendiendo, conociendo gente y defendiendo lo que cree. Mientras el cuerpo funcione, como ella misma dice, ahí va a estar.
WOX TV, woxtv.net



