Dave Lombardo recuerda ‘Reign in Blood’ a 40 años: ‘todavía me da escalofríos cuando escucho ese álbum’

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Cuarenta años después, el álbum sigue haciendo temblar hasta a quienes lo grabaron. Dave Lombardo, el baterista original de Slayer y dueño del doble bombo que redefinió el metal extremo, habló esta semana sobre “Reign in Blood” —el disco que celebró su cuadragésimo aniversario el pasado miércoles 7 de octubre— y confesó que escucharlo todavía lo estremece: “todavía me da escalofríos cuando escucho ese álbum”.

Las declaraciones llegaron en una nueva entrevista con Scott Penfold para Loaded Radio, donde Lombardo repasó uno de los discos más intransigentes de la historia del metal con la honestidad de quien lo vivió desde adentro de la tormenta.

“Las palmas de las manos se me sudan”

Lombardo describió con detalle lo que le ocurre físicamente cuando vuelve a escuchar esas diez canciones. Según contó, las palmas de las manos se le sudan, el ritmo cardíaco se le acelera y revive la adrenalina de haberlas tocado cientos de veces sobre un escenario. Con su característico sentido del humor, bromeó diciendo que si alguna vez sufriera un paro cardíaco, bastaría con poner “Angel of Death” o “Raining Blood” para que se levantara de inmediato, como si nada.

“Todavía me da escalofríos cuando escucho ese álbum. Las palmas de las manos se te sudan, el ritmo cardíaco aumenta, y estás en el momento.”

La declaración no es una exageración nostálgica: para los bateristas del metal, el redoble de doble bombo de “Angel of Death” sigue siendo la prueba de fuego que todo aspirante al thrash debe superar. En una entrevista posterior Lombardo contó que ese break legendario nació, en realidad, como parte de un solo de batería que terminó fusionándose con la canción.

El disco que cambió el metal para siempre

Lanzado el 7 de octubre de 1986, “Reign in Blood” fue el tercer álbum de estudio de Slayer y el primero en colaboración con el productor Rick Rubin, además del debut de la banda para el sello American Recordings. La formación era la alineación clásica: Tom Araya en la voz y el bajo, Kerry King y el fallecido Jeff Hanneman en las guitarras, y Dave Lombardo en la batería.

El dato más famoso del disco es su duración: diez canciones en apenas 28 minutos y 58 segundos. Con eso bastó para cambiar el rumbo del heavy metal para siempre. El alarido inicial de Araya en “Angel of Death”, la lluvia que se disuelve en feedback al final de “Raining Blood”, la brutalidad de “Postmortem”, “Altar of Sacrifice”, “Piece by Piece” y “Criminally Insane”: cada tema se convirtió en un pilar no solo del catálogo de Slayer, sino de la cultura popular. El álbum entró en el Top 100 del Billboard 200, recibió la certificación de oro de la RIAA y acumuló cientos de millones de reproducciones.

Los honores no han dejado de llegar: Rolling Stone lo ubicó en el puesto número 6 de los “100 mejores álbumes de metal de todos los tiempos”, llamándolo “la primera y la última palabra del speed metal”; Kerrang! lo coronó como “el mejor álbum de thrash de todos los tiempos”; Pitchfork lo colocó en el lugar 31 entre los mejores discos de los ochenta; y NME lo incluyó en su lista de los 500 mejores álbumes de la historia. Sin “Reign in Blood”, el death metal y el black metal como los conocemos hoy probablemente no existirían. Hasta Public Enemy tomó un sample de “Angel of Death” para “She Watch Channel Zero?!”, y las canciones del disco han aparecido en decenas de películas y series, desde “Gremlins” y “Jackass” hasta “South Park”, “Californication” y “Yellowjackets”.

“Toquémosla un poco más rápido”

En la entrevista, Lombardo también se refirió al sonido del thrash actual con una crítica punzante: dijo que disfruta el thrash cuando escucha buen thrash, pero que desde la llegada de los programas de grabación por computadora, mucha música se ha vuelto “muy estéril”. Extraña, dijo, el “tira y afloja” de aquellos discos que eran casi inquietos, agresivos, y que esa crudeza se podía escuchar en la grabación.

Y recordó cómo se grababa en 1986: la banda se miraba entre sí y se alentaba tema por tema. “Dale, vamos. Toquémoslo más rápido. ¿Más rápido? Sí, un poquito más rápido. Ok, vamos”, contó, con la cuenta de cuatro y la banda entrando de lleno. “Ira, angustia, adrenalina: todo”.

El recuerdo de Jeff Hanneman

Lombardo dedicó también palabras emotivas al guitarrista Jeff Hanneman, fallecido en 2013 y autor de muchas de las canciones clásicas de la banda, incluyendo “Angel of Death” y “South of Heaven”. Lo describió como un gran tipo, divertido y un compositor increíble: “era un pionero; llegó a la banda siendo autodidacta, y desde ahí creó algunas de las músicas más increíbles de nuestro género”.

El hombre detrás de la batería

Nacido en La Habana, Cuba, y criado en Los Ángeles desde los dos años, Lombardo cofundó Slayer en 1981 —incluso creó el logo de la banda— y su forma de tocar definió el género: Rolling Stone lo incluyó en su lista de los 100 mejores bateristas de todos los tiempos llamándolo el “demonio cubano de la velocidad”, Modern Drummer lo proclamó “El Rey” y Drummerworld le dio el título de “El Padrino del doble bombo”. Su currículum supera los cien discos grabados.

Su historia con Slayer tuvo un final amargo: fue apartado de la banda en 2013 tras una disputa contractual —él denunció que el 90% de los ingresos de gira se deducían como gastos— y fue reemplazado por Paul Bostaph. Desde entonces no ha parado: pasó por Testament, Mr. Bungle, Fantômas, Dead Cross, los legendarios Misfits y el dúo Venamoris junto a su esposa Paula. Slayer, en tanto, se despidió en noviembre de 2019 en The Forum de Los Ángeles y ahora regresa con shows de reunión —con Araya, King, Bostaph y el guitarrista Gary Holt— para celebrar el aniversario tocando el álbum completo.

Dave Lombardo tocando la batería en una clínica de batería en Italia, 2014

La celebración de los 40 años

Este año, Slayer está celebrando el legado del disco con una edición limitada en vinilo zoótropo relleno de “sangre” líquida y una serie de conciertos especiales donde interpretan “Reign in Blood” de principio a fin. La gira pasará por la Ciudad de México el 21 de octubre y por el Sick New World de Texas el 24 de octubre; en noviembre la banda toma el Kia Forum de Los Ángeles con dos shows agotados junto a Cannibal Corpse, Cavalera y Crowbar, y cierra el 2026 en Sudamérica con fechas en Bogotá, Santiago de Chile, Buenos Aires y São Paulo.

El contexto tiene un dejo de ironía que hasta Loaded Radio notó: el hombre que tocó el disco no está sobre el escenario donde se lo celebra —Lombardo ya no forma parte de la formación reunida—, pero habla de él sin rastro de amargura. El álbum es suyo, toque quien lo toque esta noche. Hace cinco años, en otra entrevista, ya lo había definido como una obra maestra y la quintaesencia del thrash; cuatro décadas después, sigue poniéndole la piel de gallina.

Video: Slayer / VEVO — “Raining Blood” en vivo, del álbum “Reign in Blood”

Y como muestra de aquella furia original, la banda tocando el disco completo en el legendario “Still Reigning” de 2004, con la formación clásica y el propio Lombardo en la batería, cerrando bajo una lluvia de sangre sobre el escenario:

Video: “Still Reigning” (2004) — Slayer tocando “Reign in Blood” completo en vivo

WOX TV, woxtv.net

Nota de la redacción: Todas las noticias publicadas en Wox Tv son rigurosamente investigadas, redactadas y publicadas en exclusiva por el equipo periodístico de WOX NEWS.

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