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Jay Jay French, guitarrista y cofundador de Twisted Sister, habló con franqueza sobre la salud de Dee Snider y sobre la decisión que llevó al cantante a bajarse de la gira del 50º aniversario de la banda en 2026. En una entrevista reciente con Screamin’ Scott Randall, de la emisora 94.7 WCSX de Detroit, French dejó en claro que no hay enojo ni ruptura: hay comprensión, respeto y una frase que resume todo el asunto.
“Si tienes problemas de salud, nadie quiere ponerte en peligro”, dijo French, según la transcripción publicada por Blabbermouth. “Cuando la gente pregunta: ‘¿Y cómo te sientes al respecto?’, ¿qué se supone que debo decir? El tipo no puede hacerlo. Si sus médicos le dicen: ‘No lo hagas’, si su familia le dice: ‘Por favor, no lo hagas, estás poniendo tu salud en riesgo’, entonces no lo haces. Así de simple. Así que lo entendí”.
Antes de cualquier juicio, French contó que lo primero que le preguntó a Snider fue si estaba bien, porque circulaban todo tipo de rumores sobre qué tan enfermo estaba. Y ahí llegó la aclaración que da título a esta nota: “No está enfermo terminal; está enfermo de final de carrera, como los jugadores de béisbol o de fútbol retirados. Simplemente ya no podía actuar como quiere actuar, como cree que los fans quieren que actúe. Así que renunció respetuosamente, y dijimos: ‘De acuerdo'”.
La frase es del propio French, no un diagnóstico médico, y vale la pena repetirla tal cual: Snider no está en fase terminal. Está en el final de su carrera como intérprete físico, que es algo muy distinto. Y la banda, según su guitarrista, lo aceptó sin pelear.
Jay Jay French, en entrevista con 94.7 WCSX (video del canal de la emisora).
Qué le pasa a Dee Snider, en sus propias palabras
Snider ya había explicado su situación en febrero de 2026, cuando anunció su renuncia. En un comunicado, el cantante reveló que sufre artritis degenerativa y que solo puede “cantar unos pocos temas seguidos con dolor”. También dijo que los años de rock intenso “le pasaron factura al corazón”. Su frase fue tajante: “No conozco otra forma de rockear. La idea de bajar el ritmo me resulta inaceptable. Prefiero irme antes que ser una sombra de lo que fui”.
En marzo de 2026, en el programa “The Jasta Show”, Snider dio más detalles. “No me estoy muriendo pronto”, aclaró. “Pero estoy lidiando con problemas que, si no los atiendo, podrían matarme”. El cantante recordó que la longevidad corre en su familia: su padre tiene 95 años y su madre, antes de ser atropellada, era sana como un roble a los 85. “Tengo longevidad, pero no puedo hacer las cosas que hago y esperar disfrutar de esa longevidad, de la manera en que las hacía”, explicó.
El cuadro que describió es duro: artritis degenerativa y en crecimiento en los hombros, el cuello, los brazos, que bajó por las piernas y hoy está en todo el cuerpo. “Duele todo el tiempo”, dijo. Y el dolor lo llevó a tomar tantos analgésicos que empezaron a dañarle otros órganos: hígado y riñones. “No soy el tipo de las drogas”, aclaró, “pero cuando tienes dolor, solo buscas alivio”. El punto de quiebre llegó cuando le descubrieron hipertensión y problemas cardíacos que debe atender. Y atenderlos, en su caso, significa una sola cosa: bajar el ritmo.
Snider también contó que sus hijos lo sentaron para hablarle en serio, algunos llorando: “Por favor, para, porque te vas a matar”. Ellos saben quién es él en un escenario: alguien que no sabe contenerse. Por eso puso como ejemplo a Tom Araya, de Slayer, otro guerrero que al final vio cómo su cuello le fallaba y ya no podía moverse como antes. Snider lo dijo con admiración, no con crítica: entiende ese dolor de no poder entregarse como antes, y duda de poder frenarse a sí mismo a mitad de un show.
La banda, lejos de abandonarlo, le ofreció todo para que siguiera: técnicos médicos en el escenario, subirlo y bajarlo en silla, el mismo equipo que atendió a Mick Mars, de Mötley Crüe, que sufre espondilitis anquilosante. Snider aclaró que él no pidió nada de eso. Fue su manager, Phil Carson, quien puso el freno: “Dee, no puedes hacer esto. Te vas a lastimar”. Y llamó a los muchachos para decirles que no podía seguir. “Amo a los muchachos, porque no fue falta de cariño”, dijo Snider. “La gente que realmente me quiere me dijo: ‘Por favor, no lo hagas, porque te conocemos y no puedes parar'”.

Sebastian Bach, el reemplazo que nadie discutió
Con la renuncia de Snider sobre la mesa, French contó que él y Eddie Ojeda cenaron y se hicieron la pregunta obvia: si lo hacían, ¿a quién llamarían? “Más o menos ya sabíamos la respuesta”, dijo French. Esa respuesta era Sebastian Bach, el ex cantante de Skid Row, que hoy lidera la nueva formación de gira de Twisted Sister.
French lo presentó con una comparación que no deja lugar a dudas: “Es increíble, si lo piensas. Freddie Mercury fue reemplazado en Queen por un chico de ‘American Idol’. Y Steve Perry fue reemplazado en Journey por un chico de YouTube. Pero nosotros tenemos una superestrella legítima. No fuimos a YouTube, no fuimos a ‘American Idol’. Y estoy seguro, por cierto, de que si lo hubiéramos hecho, encontraríamos muchos imitadores de Dee Snider por ahí. Pero Sebastian fue la elección perfecta. Y trajo una energía totalmente nueva. Y me la estoy pasando increíble en el escenario, amigo”.
La nueva formación de gira quedó así: Bach en la voz, French y Ojeda en las guitarras, Russell Pzütto en el bajo y Joey Cassata en la batería. El primer concierto con Bach fue el 28 de agosto en el Starland Ballroom de Sayreville, Nueva Jersey. El show se anunció originalmente como un concierto de Bent Brother, el alter ego de Twisted Sister, antes de empezar a promocionarse oficialmente como el debut en vivo de la nueva formación.
La banda tocará tres shows más este otoño, incluido el 12 de noviembre en el Hard Rock Live de Bristol, Virginia. Pzütto, que ya había girado con los proyectos solistas de Snider, reemplazó al bajista Mark “The Animal” Mendoza. Joe Franco, que tocó brevemente con el grupo a mediados de los 80, iba a sentarse en la batería en lugar de A.J. Pero, fallecido en 2015 a los 55 años, pero no está disponible para los shows de otoño y lo reemplaza Cassata, quien tocó la batería en “10,000 Volts”, el último disco solista original de Ace Frehley.

Cincuenta años de Twisted Sister
La gira del 50º aniversario quedó cancelada el 5 de febrero, cuando se conoció la renuncia de Snider. Hace tres años y medio, la banda había protagonizado una reunión única en el Metal Hall of Fame, en Agoura Hills, California. Allí fueron incorporados Snider, French, Mendoza y el baterista Mike Portnoy. Ojeda estuvo ausente por COVID-19 y lo reemplazó Keith Robert War. Twisted Sister tocó un set de tres temas cargado de historia: “You Can’t Stop Rock ‘N’ Roll”, “Under The Blade” y el himno “We’re Not Gonna Take It”.
La historia de la banda explica por qué este aniversario pesa tanto. Su etapa original terminó a fines de los años 80 y, después de más de una década, se reunieron públicamente en noviembre de 2001 para encabezar New York Steel, un concierto benéfico para recaudar fondos para el Fondo de Beneficio para Viudas e Hijos de Policías y Bomberos de Nueva York. En WOX TV ya te contamos también de la caja “Totally Twisted”, que reúne los cinco discos de la banda en los 80.
Hoy, con Bach al frente, Twisted Sister sigue en la ruta y French suena entusiasmado. Pero el mensaje de fondo de su entrevista es otro, y vale para todos los fans: Dee Snider no está luchando contra una enfermedad terminal. Está cerrando su carrera como intérprete porque su cuerpo, después de décadas de rock sin freno, le puso un límite. Y eso, en palabras de su compañero de toda la vida, merece respeto, no rumores.
WOX TV, woxtv.net



