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El fin de una era en Nightwish sigue dando de qué hablar. Y esta vez la voz que se escucha es una que conoce la banda desde adentro mejor que casi nadie: Marko Hietala, el histórico bajista y vocalista que estuvo en el grupo durante casi dos décadas y salió en 2021. En declaraciones al diario finlandés Iltalehti, Hietala reaccionó a la reciente separación entre Nightwish y Floor Jansen —y lo hizo con la mezcla de calidez y filo que siempre lo caracterizó.
Si todavía no te enteraste: Nightwish y Floor anunciaron que separan sus caminos tras 13 años juntos, de mutuo acuerdo, y lo llamaron “el fin de un viaje verdaderamente grandioso”. Fue una noticia que movió el piso del metal sinfónico. Y Marko, que vivió en carne propia lo que significa decirle adiós a esa banda, tenía algo que decir.
“Espero que todo salga bien”
Para Hietala, la magnitud de la decisión no necesita explicación: “Cuando dejas fuera a una figura de ese peso, por supuesto es una decisión difícil para cualquiera”, dijo. “Las razones deben ser serias, así que espero que todo salga bien. Fuerza y coraje, y buena gente a tu alrededor”.
Y amplió el mensaje a todos los involucrados: “Quisiera desearles a todos, incluidos los músicos que se quedan atrás, diversión y alegría en sus carreras, y también una comprensión de lo diferentes que somos todos”. Es el tono de alguien que ya pasó por ese fuego: no hay morbo, hay empatía. Tú notas que habla desde la experiencia.
El dardo contra la gerencia
Pero Marko Hietala nunca fue de los que se callan todo, y también apuntó donde le duele: “Lo único que sé es que los mánagers han sido unos imbéciles. Ya lo eran en mi época. Espero que ese sea el problema ahí y no algo sin sentido”.

La crítica no es nueva. Cuando Hietala renunció a Nightwish en enero de 2021, lo hizo con una carta pública donde hablaba de depresión, agotamiento y decepción con la industria: las exigencias corporativas, los recortes de la gira y los precios “esclavos” que pagan las plataformas de streaming a los músicos. Diecinueve años en la banda —entró en 2002 reemplazando a Sami Vänskä y grabó clásicos como “Once”, “Dark Passion Play”, “Imaginaerum”, “Endless Forms Most Beautiful” y “Human. :II: Nature.”— y se fue porque el negocio le había quitado la alegría.
Por eso su sospecha sobre el management pesa distinto: él vio de cerca cómo funcionan las presiones detrás del escenario. Y por eso también su mensaje de fondo es un llamado a que no se repitan los patrones que lo sacaron a él.
Una separación en buenos términos, cosa rara en Nightwish
Hay que decirlo: que esta separación haya sido anunciada en buenos términos es casi una excepción en la historia de la banda. La fundadora Tarja Turunen fue despedida en 2005 con una carta abierta publicada en el sitio web. Anette Olzon fue separada en 2012 en plena gira, de forma abrupta. Floor Jansen, en cambio, se va con un comunicado conjunto, de mutuo acuerdo, y después de 13 años que la convierten en la vocalista permanente con más tiempo en la banda.
Jansen llegó como vocalista de gira en 2012 y se oficializó en 2013. Grabó tres discos de estudio —”Endless Forms Most Beautiful”, “Human. :II: Nature.” y “Yesterwynde”— y llevó la voz de la banda por los escenarios más grandes del planeta. Su salida marca el cierre de la etapa más estable y exitosa en la historia de las voces de Nightwish.

Lo que viene para cada uno
Nightwish confirmó que la banda continúa: entrarán al estudio en 2027 para grabar un nuevo disco, con nueva vocalista por anunciar. Floor, por su parte, dijo que ahora su carrera solista recibirá toda su atención, con un nuevo álbum titulado “Hytress” en camino para 2027.
Y Marko sigue con su propio renacer: lanzó su disco solista “Roses from the Deep” en 2025 con Nuclear Blast, volvió a los escenarios con fuerza —incluida una exitosa gira junto a Tarja Turunen— y encontró en su etapa en solitario la alegría que la maquinaria de la industria le había quitado. Quien conoce su historia sabe que lo dice en serio: “diversión y alegría en sus carreras” no es una frase de cortesía, es su propio manifiesto.
El metal sinfónico entra así en una etapa de transición que nadie vio venir. Pero si algo deja esta semana es que, esta vez, las despedidas se hacen con dignidad. Y que las voces que pasaron por esa banda —las que se fueron y las que se quedan— todavía tienen mucho que decirse entre ellas.
WOX TV, woxtv.net



