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A sus 62 años, con una cadera izquierda totalmente nueva y tres bandas en plena actividad, Maynard James Keenan tiene un mensaje claro para quienes especulan con su retiro: no va a pasar. Ni la cirugía, ni el dolor, ni un calendario de casi 30 conciertos en 18 países lograron frenarlo. El vocalista de Tool, A Perfect Circle y Puscifer volvió a los escenarios menos de un mes después de un reemplazo total de cadera y dejó sentada su filosofía de vida: el retiro, simplemente, no existe.
La cirugía que no canceló nada
Todo empezó el 3 de julio de 2026, en Luxemburgo, en plena gira europea de A Perfect Circle. Keenan despertó, salió a hacer su rutina matutina de ejercicio y senderismo, y su cadera izquierda decidió no funcionar más. Sin aviso, sin previo aviso de lesión grave: de un momento a otro, dejó de responder. El cantante terminó el resto de la gira europea con dolor crónico y apoyado en un bastón, noche tras noche, sin cancelar un solo show.
Lo que siguió fue una carrera contrarreloj. Los diagnósticos posibles iban desde un desgarro del labrum hasta un esguince o el reemplazo total. Con la agenda que tenía por delante, Keenan se impuso una fecha límite personal: el 1 de septiembre. Si la operación no ocurría antes, no habría tiempo de recuperación para cumplir con los compromisos. El equipo médico de Los Ángeles logró operarlo el 26 de agosto, seis días antes de su propio límite.
Esa misma noche, desde la cama del hospital, Keenan publicó una foto sentado en una silla, sosteniendo una banana como si fuera una pistola, y escribió el mensaje que definió todo el episodio: cancelar no era una opción. Entre septiembre y Navidad tenía por delante unos 27 conciertos en 18 países con sus tres bandas, y explicó que la gente ya había comprado entradas y reservado viajes y alojamiento, en su mayoría no reembolsables. Como relató Blunt Magazine, el cantante agradeció públicamente al equipo médico angelino por alinear “sus varitas” a tiempo.
“Cancelar no es una opción. La gente ha comprado entradas y reservado viajes y alojamiento, la mayoría probablemente no reembolsable.” — Maynard James Keenan, tras su cirugía del 26 de agosto de 2026.
No era su primera vez en el quirófano por este motivo: en 2015 ya se había sometido a un reemplazo de cadera, aquella vez en la derecha, tras años de golpear el escenario con los pies. Once años después, la izquierda pedía lo mismo. Y este año, además, el cantante había alcanzado la cinta negra en jiu-jitsu brasileño, disciplina que practica con seriedad desde hace años.
El regreso: bastón, cadera nueva y escenario
Keenan cumplió su palabra. Apenas tres semanas y media después de la operación, el 19 de septiembre encabezó con Tool el Riot Fest en Chicago, y al día siguiente cerró el Louder Than Life en Louisville, Kentucky. Como documentó Loudwire, el vocalista actuó con el apoyo ocasional de un bastón durante un set de diez canciones que abrió con “Stinkfist” y cerró con “Vicarious”. Las fotos de la noche lo muestran bajando del escenario con el bastón en la mano: la imagen de un frontman que se niega a parar.
El 4 de octubre, ya a cinco semanas de la cirugía, Tool cerró el festival Aftershock en Sacramento, California. La crónica de Riff Magazine describe a un Keenan que se movía con más cautela de lo habitual y pasó gran parte del show en una plataforma elevada entre las sombras, pero cuya voz no mostraba rastros de la operación. Un problema técnico con sus monitores in-ear al inicio del concierto regaló a los fans algo rarísimo en un show de Tool: una larga tanda de bromas e improvisación verbal del cantante para entretener al público mientras los técnicos trabajaban. La banda abrió con la ambiciosa “Rosetta Stoned”, siguió con la extensa “Fear Inoculum” y completó un repertorio que incluyó “The Grudge”, “H.”, “Jambi” —con la atronadora percusión de Danny Carey al centro—, “Crawl Away”, “Invincible” y “Vicarious”.

“El retiro no existe”
La postura de Keenan frente al retiro no es nueva ni improvisada: es una filosofía que viene declarando desde hace años. En una entrevista de portada con Kerrang!, el cantante explicó que, pasando los 60, uno siempre piensa en una “estrategia de salida” para los proyectos que construyó. Pero su idea de salida no es desaparecer: es podar lo accesorio y concentrarse en lo que puede sostener hasta la muerte. Contó que conoce las historias de terror de quienes se retiran de lo que hicieron toda su vida y, al quedarse sin propósito, simplemente se apagan. Su conclusión fue tajante.
“No pienso en una salida total, sino en enfocarme. El retiro como tal no existe.” — Maynard James Keenan, en entrevista con Kerrang!
En esa misma conversación puso como ejemplo sus viñedos y su bodega en Arizona: si una banda muere, no hay más banda, pero un proyecto como el vino puede continuar por generaciones si hay quien lo recoja, y la comunidad se beneficia del emprendimiento. Esa lógica —construir cosas que perduren más allá del cuerpo— explica por qué un hombre recién operado de la cadera está planeando giras en cuatro continentes en lugar de una despedida.
Lo que viene: tres bandas, cuatro continentes
La agenda que Keenan se negó a cancelar sigue su curso. Con Puscifer, acompañado por el comediante Dave Hill, recorrerá Europa y el Reino Unido entre el 25 de octubre y el 12 de noviembre: Estocolmo, Oslo, Varsovia, Berlín, Zúrich, Bruselas, Tilburg, Ámsterdam, Londres, Manchester, Glasgow y Dublín. Después, A Perfect Circle y Puscifer compartirán cartel en una gira conjunta que arranca el 25 de noviembre en Ciudad de México y pasa por Buenos Aires, Santiago de Chile, Adelaida, Melbourne, Brisbane, Sídney, Auckland, Tokio, Osaka y Honolulu, cerrando el 19 de diciembre. El detalle completo de las fechas fue publicado por Metal Injection.
Y no se trata solo de cumplir compromisos viejos: hay música nueva en camino. A Perfect Circle lanzó el single “To Whom It May Concern” y anunció una enorme gira norteamericana para mayo y junio de 2027, con Puscifer y The Cult como teloneros, Puscifer, por su parte, publicó este año el álbum “Normal Isn’t”, que la banda viene presentando en vivo. Con Tool, que no edita un disco desde “Fear Inoculum” (2019), el bajista Justin Chancellor ya deslizó que hay material nuevo en proceso y que podría llegar en forma de singles antes que como álbum completo.

Más que música: vino, sushi y jiu-jitsu
Fuera de los escenarios, Keenan sostiene un pequeño imperio personal en Arizona que también explica su idea de permanencia. Su bodega Caduceus Cellars y los viñedos Merkin llevan dos décadas produciendo vino en el desierto, y este año sumó una nueva aventura gastronómica: el 4 de septiembre abrió Queen B Sushi en Cottonwood, junto a su ya conocido Queen B Vinyl Café. A eso se suma la cinta negra de jiu-jitsu brasileño que obtuvo recientemente, un logro físico notable para alguien que meses después pasaría por un reemplazo de cadera.
Todo en su vida apunta en la misma dirección: el cuerpo se repara, los proyectos se podan y se enfocan, pero la máquina no se detiene. A los 62 años, Maynard James Keenan no está planeando su despedida; está planeando su próxima década. Y si la cadera izquierda nueva aguanta como la derecha —que lleva once años funcionando sobre los escenarios—, a Tool, A Perfect Circle y Puscifer les queda cuerda para rato.
WOX TV, woxtv.net



