Graham Bonnet recuerda que Steve Vai estaba aterrado de reemplazar a Yngwie Malmsteen en Alcatrazz

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Imaginate el momento: tenés 24 años, venís de tocar con Frank Zappa, y te llaman para reemplazar a uno de los guitarristas más temidos y reverenciados del planeta. No a cualquiera: a Yngwie Malmsteen, el sueco que acababa de redefinir lo que significaba tocar la guitarra eléctrica. Esa fue la situación en la que se encontró Steve Vai en 1984, y el cantante Graham Bonnet la recordó con lujo de detalles: el joven guitarrista estaba aterrado.

Bonnet contó la anécdota en una entrevista reciente para VRP Rocks, recogida por Rock Celebrities, y su relato es una ventana a uno de los cambios de guardia más fascinantes de la historia del hard rock. Porque Vai no solo superó el miedo: terminó convirtiéndose en uno de los guitarristas más influyentes de todos los tiempos. Pero esa primera noche, según Bonnet, el futuro virtuoso estaba, literalmente, sudando balas.

Cómo llegó Vai a Alcatrazz

La historia empieza con una recomendación. Cuando Malmsteen dejó Alcatrazz en 1984, la banda necesitaba un reemplazante urgente. El baterista Jan Uvena —que había tocado con Alice Cooper— conocía a Vai de la banda de Zappa y lo sugirió.

Bonnet lo contó así: la recomendación llegó a través de Uvena, que describió a Vai como un guitarrista increíble y aventurero que acababa de dejar la banda de Zappa. Cuando Vai llegó a ensayar con Alcatrazz, Bonnet quedó asombrado por lo que podía hacer.

El cantante recordó que le contó a sus padres, que lo visitaban ese año, que tenían un guitarrista nuevo que tocaba la guitarra como si fuera un piano. La impresión fue inmediata: después de la audición, Vai estaba definitivamente adentro.

“Yo no toco como Yngwie”

Pero había un problema: Vai no sonaba como Malmsteen. Y eso lo angustiaba. El guitarrista le confesó a Bonnet su inseguridad: él no tocaba como Yngwie.

La respuesta de Bonnet fue directa y, con el tiempo, profética: ya sé que no tocás como Yngwie. Tocás como Steve. Eso es lo que sos.

Era exactamente lo que Vai necesitaba escuchar. Bonnet entendió algo que muchos no: copiar a Malmsteen habría sido un error. Alcatrazz no necesitaba un clon del sueco; necesitaba a alguien con voz propia. Y Vai la tenía, aunque él mismo todavía no lo supiera del todo.

Steve Vai y Yngwie Malmsteen, los dos guitarristas de Alcatrazz, junto a Graham Bonnet

La primera noche: sudando balas

La verdadera prueba llegó con el primer show. Bonnet recordó que esa noche Vai estaba tan nervioso que parecía a punto de desmoronarse. Había llevado a su mánager con él, y estaba, en palabras del cantante, sudando balas, repitiendo “Dios mío, Dios mío” una y otra vez.

Su mánager tuvo que intervenir: “Steve, sos Steve. Vamos. No sos un bebé. Salí ahí y tocá”.

Y Vai salió. Y tocó, en palabras de Bonnet, de manera espectacular. El público quedó atónito: estaban viendo a un guitarrista diferente. No era Yngwie, pero qué guitarrista. Y qué compositor también. Bonnet y Vai conectaron de inmediato. Fue, dijo el cantante, una pequeña revelación para el guitarrista.

Alcatrazz: la banda que lanzaba guitarristas

Para entender la magnitud del momento, hay que entender qué era Alcatrazz. La banda se formó en 1983 por Graham Bonnet, Jimmy Waldo y Gary Shea, con Malmsteen como guitarrista principal. Su álbum debut, No Parole from Rock ‘n’ Roll (1983), incluyó clásicos como “Island in the Sun” e “Hiroshima Mon Amour”, y estableció a la banda como una plataforma de lanzamiento para jóvenes talentos de la guitarra.

Malmsteen estuvo apenas un año en la banda. Su salida fue tormentosa: la tensión con Bonnet llegó a un punto de quiebre en un show en Oklahoma, donde el guitarrista acusó al cantante de desconectar su guitarra durante un solo. La pelea terminó con Malmsteen fuera de la banda, y el sueco formó su propia banda, Rising Force, que lanzó un álbum debut exitoso.

La partida de Malmsteen dejó un vacío enorme. El sueco no era solo un guitarrista: era una fuerza de la naturaleza que había puesto a Alcatrazz en el mapa. Reemplazarlo parecía una misión imposible. Por eso el miedo de Vai era tan comprensible: no estaba reemplazando a un guitarrista cualquiera, sino a un fenómeno.

Disturbing the Peace: el único disco de Vai con Alcatrazz

El único álbum de Vai con Alcatrazz fue Disturbing the Peace, lanzado en febrero de 1985 y producido por Eddie Kramer. El disco mostró a un Vai que ya no era el nervioso de la primera noche, sino un compositor y guitarrista con identidad propia. Sus contribuciones ayudaron a consolidar la reputación de Alcatrazz como campo de entrenamiento para guitarristas que luego alcanzarían mayor éxito.

Poco después de grabar con la banda, Vai siguió adelante con otros proyectos, continuando el patrón que Bonnet observó: guitarristas talentosos que usaban su experiencia en Alcatrazz como trampolín hacia oportunidades más grandes.

Yngwie Malmsteen en vivo, el guitarrista que Steve Vai reemplazó en Alcatrazz

El trampolín hacia la leyenda

Bonnet lo resumió con una mezcla de orgullo y resignación: parecía que Alcatrazz era un trampolín para los guitarristas. Era una lástima, dijo, pero sabía que Vai estaba destinado a cosas más grandes porque era tan diferente.

Y vaya si lo fue. Después de Alcatrazz, Vai se unió a la banda solista de David Lee Roth, grabó el clásico Eat ‘Em and Smile (1986), luego pasó por Whitesnake (Slip of the Tongue, 1989) y lanzó una carrera solista que lo convirtió en uno de los guitarristas más respetados del mundo, con discos como Passion and Warfare (1990). Tres premios Grammy después, Vai es considerado uno de los grandes virtuosos de la guitarra eléctrica.

Malmsteen, por su parte, construyó su propio imperio como solista, convirtiéndose en el padre del metal neoclásico y en una influencia ineludible para generaciones de guitarristas. Su salida de Alcatrazz no fue el fin, sino el comienzo de dos carreras legendarias.

La lección de Bonnet

Lo que hace tan valiosa la anécdota de Bonnet es que revela algo universal: incluso los más grandes tuvieron miedo alguna vez. Steve Vai, el hombre que hoy toca con una confianza absoluta, alguna vez estuvo sudando balas antes de subir a un escenario, temiendo no estar a la altura.

Y la lección de Bonnet sigue vigente: no se trata de copiar al que estuvo antes. Se trata de ser quien sos. “Tocás como Steve. Eso es lo que sos.” Con esas palabras, Bonnet no solo calmó a un guitarrista nervioso: le dio permiso para convertirse en leyenda.

WOX TV, woxtv.net

Nota de la redacción: Todas las noticias publicadas en Wox Tv son rigurosamente investigadas, redactadas y publicadas en exclusiva por el equipo periodístico de WOX NEWS.

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